6 atracciones que no te puedes perder en Oaxaca

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Desde probar el mezcal ahumado hasta una sauna de temazcal, la vibrante ciudad mexicana de Oaxaca ofrece todo tipo de aventuras.

El estado de Oaxaca, en el sur de México, es una encantadora mezcla de playas de primera categoría, maravillas incluidas en la lista de la UNESCO y una deliciosa cocina. La joya de su corona es la capital del estado, la ciudad de Oaxaca, tan rica en colorido como en cultura, con una sofisticación consciente de sí misma que oculta su vientre arenoso.

1. Sumérgete en las vistas, los sonidos y los olores de un mercado

Es posible probar el arte culinario de Oaxaca en cualquier rincón, incluso en hoteles con restaurante, pero no hay mejor manera de entender la esencia de un lugar que visitando sus mercados, y en ningún sitio mejor que en la ciudad de Oaxaca. Para adentrarse en su extraordinaria gastronomía, el Mercado 20 de Noviembre y el Mercado Benito Juárez ofrecen un maravilloso asalto a los sentidos. Para una introducción más tranquila, el Mercado de la Merced es más pequeño y menos caótico. Si todavía tienes ganas de perderse entre cientos de puestos, el Mercado de Abastos es un inmenso -y para algunos, abrumador- mercado de todo tipo de cosas en las afueras de la ciudad.

2. Recoge una pieza de artesanía de colores en Aripo

Casi tanto como su comida, Oaxaca es famosa por su rico patrimonio artesanal. Si deseas adquirir piezas de calidad de artistas locales, dirígete al Instituto Oaxaqueño de las Artesanías (también conocido como Aripo). Se trata tanto de un centro cultural como de una tienda de arte y artesanía en la que se pueden ver trabajos de todo el estado de Oaxaca, desde telas bordadas hasta cerámica. Organizan talleres con regularidad, y todo lo que compres ayuda a la comunidad artística.

3. Explora la abundancia de especies vegetales de la región en un solo lugar

La riqueza de la flora oaxaqueña se reúne en el fabuloso Jardín Etnobotánico de Oaxaca. En este jardín botánico, bellamente diseñado, podrás pasear por una colección de casi mil especies de plantas, todas ellas autóctonas del estado, desde las frías montañas hasta los húmedos trópicos. Está situado en los serenos terrenos de un antiguo convento y también está salpicado de piezas de escultura contemporánea.

4. Descubra la historia y los tesoros antiguos de la región

Vale completamente la pena visitar la iglesia de Santo Domingo de Guzmán. Además de ser una bella pieza de arquitectura barroca con interiores flamígeros y dorados, alberga el museo más importante de la región. En sus 23 salas se recorre la historia de la región desde la época prehispánica hasta el periodo colonial. Lo más destacado del museo es la colección de tesoros funerarios encontrados en la tumba 7, la más famosa de Monte Albán.

5. Viaje en el tiempo a la ciudad zapoteca de Monte Albán

Antes de la llegada de los españoles, la región estaba dominada por la civilización zapoteca, que dejó su huella principalmente en forma de ciudades abandonadas y centros ceremoniales. Situado en la cima de una montaña nivelada a las afueras de la ciudad, Monte Albán es el sitio zapoteco de visita obligada que combina una arquitectura zapoteca ejemplar con unas magníficas vistas panorámicas. A las afueras de la Zona Arqueológica de Monte Albán se encuentra también un museo que recorre la historia de este antiguo pueblo a través de una impresionante colección de objetos, obras de arte y restos humanos.

6. Saborea y prueba un poco del espíritu ahumado del estado

Sería una pena visitar Oaxaca y no probar su bebida más famosa. Hay numerosas mezcalerías se puede optar por una bebida informal o por una degustación más formal. En cualquiera de los dos casos, es probable que los camareros conozcan a la perfección esta bebida, así que no dudes en preguntar. Si el licor puro no es lo tuyo, una margarita de mezcal es una deliciosa versión ahumada del original.