Museos de la Ciudad de México que debes visitar

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Ciudad de México rebosa de museos –más de 150– lo que no es de extrañar teniendo en cuenta su rico pasado histórico y cultural. Desde los restos de antiguas civilizaciones y un museo dedicado a la bebida de los dioses hasta la casa conservada de un famoso revolucionario ruso, la capital es abundante en curiosidades. Te decimos qué museos no te debes perder.

Museo del Templo Mayor

En el corazón de la Ciudad de México, a pocos metros del Zócalo, se encuentra el Museo del Templo Mayor. Este lugar ofrece una experiencia surrealista, ya que entre los edificios modernos se encuentran vestigios monumentales de la antigua ciudad conocida como Tenochtitlán. Los aztecas construyeron la legendaria ciudad haciendo islas artificiales conocidas como chinampas en el lago de Texcoco. Al igual que en otras culturas, los aztecas solían construir varias capas sobre los primeros cimientos. Sólo queda la primera y conserva algunos de los colores originales pintados en ella. Si los españoles no la hubieran destruido, tendría aproximadamente la misma altura que el Coliseo romano. Además de las ruinas, hay un museo en el que se pueden ver objetos originales encontrados en el templo.

Museo del Pulque

Al pulque se le considera la bebida de los dioses. Es de origen prehispánico y se utilizaba sólo en ceremonias sagradas. Incluso, su consumo estaba prohibido a los menores de 60 años o a quienes no se hubieran portado bien con la sociedad. Había varios castigos para quienes se atrevían a romper esa prohibición, incluso la muerte. En este museo podrás conocer la historia de esta bebida fermentada, su elaboración y sus usos actuales. También degustarlo, no sólo en su presentación tradicional, sino también los curados, que son bebidas elaboradas con frutas y otros ingredientes típicos.

Palacio de Bellas Artes

La silueta del Museo del Palacio de Bellas Artes es un elemento fijo del centro histórico. Una visita obligada en la ciudad, tanto por dentro como por fuera, fue el primer museo de arte de la capital. Afortunadamente, desde su inauguración en 1934 se le han unido muchos otros, pero sigue siendo uno de los mejores.

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Castillo de Chapultepec

Se trata de un impresionante castillo en la cima de la única colina del Bosque de Chapultepec. El lugar fue en su día un sitio sagrado para los aztecas. Una vez terminada la construcción del castillo, el edificio sirvió para varios fines. Se utilizó como escuela militar en 1841, y en el siglo XIX, Maximiliano de Habsburgo y la princesa Carlota de Bélgica vivieron aquí durante algunos años de agitación política. Este museo alberga exposiciones sobre la conquista de Tenochtitlán, la independencia de España y la Revolución Mexicana. También se pueden ver magníficos murales realizados por algunos de los principales muralistas de México.

Museo de Arte Popular

El Museo de Arte Popular es mucho más que un edificio lleno de piezas espectaculares: es una ventana a la historia cultural artística de México. Con exposiciones permanentes divididas en categorías y muestras temporales como Con Las Manos En La Masa de Ana María Casanueva, es envolvente e imperdible.

Anahuacalli

Este es un museo único construido por el pintor Diego Rivera como su legado al pueblo de México. Quiso construir una ciudad de las artes con un diseño arquitectónico que uniera pasado, presente y futuro en armonía con la naturaleza. Los terrenos que rodean el Anahuacalli están cubiertos por una vegetación agreste y piedras volcánicas, producto de la erupción del volcán Xitle. El museo exhibe una gigantesca colección de piezas realizadas por artistas prehispánicos. En la planta superior, hay un estudio de pintura, pues siguiendo los pasos de Diego Rivera, el museo acoge varias clases de arte.

Museo Memoria y Tolerancia

El Museo Memoria y Tolerancia es un museo dedicado a honrar y recordar las trágicas atrocidades cometidas por la humanidad. Las exposiciones permanentes se centran en genocidios como el Holocausto, Darfur y Guatemala, así como en aquellas que reflexionan sobre la propia herencia cultural e identidad de México. Las paredes austeras, el diseño minimalista y los espacios abiertos hacen que la experiencia sea aún más impactante.