Paseando por el centro histórico de la Ciudad de México

Centro Histórico de la Ciudad de México

Aunque México es una de las ciudades más grandes del mundo, tiene muchos rincones para escapar de la agitación cotidiana. Además, es una ciudad llena de sorpresas: ¡encontrarás muchos edificios majestuosos donde menos los esperas!

Pero para tener una visión amplia de la Ciudad de México, hablaremos del centro histórico, un gran lugar para comenzar si quieres saber más sobre el país.

Desde el momento en que sales del hotel en el centro histórico y caminas por las calles hacia el Zócalo, contemplarás diferentes tipos de estilos arquitectónicos: ruinas aztecas, edificios coloniales y de estilo Art Nouveau. ¡Vámonos!

¡Camina por el Zócalo, una de las plazas más grandes del mundo!

El Zócalo es perfecto para comenzar a explorar el centro histórico de la capital mexicana. Una vez allí, has llegado a una de las plazas más grandes del mundo.

Con sus increíbles dimensiones (240 metros x 240 metros), los increíbles edificios a su alrededor y la enorme bandera de México en su centro, ¡la plaza de la Constitución es bastante impresionante!

También te puede interesar: Las mejores playas en Playa del Carmen

Admira las pinturas de Diego Rivera en el Palacio Nacional

Entra en un oasis de calma fuera de tu hotel en el centro. Tomate un tiempo para caminar alrededor del jardín de cactus y debajo de los arcos de la galería.

Luego ve a la cancha principal. Y comienza a subir las escaleras a los niveles superiores. Como en muchos edificios de la capital mexicana, podrás admirar impresionantes “murales” de Diego Rivera.

Sigue los pasos de los aztecas en el Templo Mayor

Las ruinas son todo lo que queda de la imponente pirámide de la época de los aztecas. Hoy no queda mucho, pero aún podemos ver la base de las diversas pirámides que los aztecas construyeron una encima de la otra.

El Museo del Templo Mayor exhibe los diferentes objetos que los arqueólogos encontraron en este sitio.

Da un paseo por la Alameda Central

Luego puedes dar un paseo por este hermoso parque ubicado junto al Palacio de Bellas Artes. Con sus callejones tranquilos, sus fuentes y estatuas, es un lugar muy agradable para escapar de la agitación del centro.

Para terminar el día, puedes recorres las calles cercanas para descubrir algunas tiendas antiguas, así regresaras a tu hotel en el centro con lindos recuerdos.