Salsa de tomate: un éxito culinario

Salsa de jitomate

La salsa de tomate es un tipo de acompañamiento para pizza o pasta que se elabora con tomates frescos que se han cocinado hasta obtener una consistencia espesa y luego se agregan según el tipo de salsa, el país en el que se producen, verduras y especias. 

La Asociación Española de Productores de Salsas, Salsas y Guisos (AEFSCS) considera que la producción de ketchup en Europa coincide con la llegada al continente del tomate procedente de las Américas. 

Aunque este ketchup no apareció hasta el siglo XVII, el ingrediente principal para su elaboración lo trajo a España Hernán Cortés, donde llegó a México. Primero, los tomates se usaron como plantas ornamentales y luego comenzaron a usarse como alimento. La planta de tomate es un tipo de planta de la familia de las solanáceas que es autóctona de las Américas y se cultiva en todo el mundo por sus frutos comestibles. Si bien la planta cultivada aparentemente es originaria de México, la especie fue criada en los Andes peruanos. Cuando los españoles llegaron a las Américas, los indígenas habían estado cultivando y comiendo esta fruta durante siglos.

Salsa con tomates

Aunque los tomates son de origen americano, la historia del ketchup se remonta a España y luego a Italia, Francia y otros países. Posteriormente, esta salsa comenzó a producirse industrialmente en 1876 en los Estados Unidos, y se convirtió en un ingrediente esencial no solo para la pasta sino también para otros alimentos como la pizza que puedes encontrar en México en restaurantes expertos como pizzería con pizzas saladas, ya que también existen variantes que no usan este ingrediente. En nuestro país, la producción industrial de tomate frito, según la AEFCSS, se inició a mediados del siglo XX, cuando apareció en el mercado la primera salsa con este nombre. 

Flexibilidad

La salsa de tomate es una de las salsas con más éxito en el mundo de la cocina. Se utiliza como ingrediente o como acompañamiento en muchas recetas y diferentes tipos de platos: pasta, pescado, cazuela de huevo, ostras, albóndigas, sopas, purés, pizza, patatas…

A pesar de todo, y aunque sea una de las salsas más famosas del mundo, no todos los países la cocinan igual. Por ejemplo, en México se le añade pimiento rojo, cilantro, cebolla, vinagre, limón y sal, mientras que en España e Italia se le añade cebolla frita, albahaca, sal, aceite, ajo y diversas especias.

Algunas cocinas de todo el mundo utilizan mucho el ketchup, como el plato griego, sazonado con canela y otras especias. En otros países, como Australia, Nueva Zelanda, India, Venezuela y el Reino Unido, el término ketchup generalmente se refiere a un condimento hecho de tomates dulces conocido como ketchup.

Salsa de tomatitos

Característica de la salsa de tomate

Los tomates con los que se elabora la salsa se seleccionan principalmente en función de su variedad y estado de madurez, ya que deben ser los tomates adecuados para obtener buenos resultados. El tamaño es una característica importante si los tomates se sirven enteros o en trozos, como en los tomates en conserva natural, pero sus características de calidad, como la acidez, el azúcar y el contenido de materia seca, son muy importantes.

Por este motivo, los tomates que más se utilizan para hacer salsas son los tomates de ensalada y los tomates italianos, que tienen más carne y contienen menos agua, lo que permite utilizar más